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¿ Cómo se valora una start-up ?

Determinar el valor real de una empresa es complicado: hay muchos factores que interfieren a la hora de considerar algo como “valioso”. Ahora bien, si se trata de emprendimientos con grandes ideas pero poca trayectoria, inestabilidad e innovación… la cosa se vuelve un tanto más complicada.

Nos atrevemos a decir, incluso, que valuar una startup es una mezcla de arte y ciencia.

Por suerte, podemos trabajar basándonos en diferentes métodos que nos permiten poner en valor diferentes aspectos de una startup.

Los modelos de valoración de startups intentan ajustarse a las características propias de este tipo de empresa:

• No disponen de una antigüedad de beneficios, ya que en el periodo inicial las ventas son reducidas y suelen necesitar altas inversiones.

• Al ser de reciente creación, no tienen datos financieros históricos que permitan trabajar con su futura evolución.

• Sus planes son inestables y cambian minuto a minuto. La evolución es rápida, lo que conlleva incertidumbre y volatilidad.

• El modelo de negocio se enfrenta a redefiniciones constantes en las etapas de creación y crecimiento de la startup.

Basándonos en estas características y en el ciclo de vida de una startup, podemos dividir a los métodos de valoración en:

  • Métodos aplicables en la fase de crecimiento y madurez.
  • Métodos aplicables en la fase de late seed.
  • Nuevos modelos aplicables en fases de seed.

Veamos cuáles son los más renombrados en la industria emprendedora:

Métodos aplicables en la fase de crecimiento y madurez

Descuento de flujo de caja (DFC)

Este método es interesante porque valora a una startup no por su desempeño actual sino por su potencial futuro (ideal para un emprendimiento que promete). El DFC busca pronosticar cuánto flujo de efectivo producirá un negocio en los años siguientes a través de la tasa de retorno de inversión esperada (para así calcular cuánto vale el flujo de efectivo).

Sin embargo, cuando se usa este método, se necesita descontar el valor de las ganancias futuras a cuánto valdrían hoy, dado que siempre existe el riesgo de que las futuras fuentes de ingresos nunca se materialicen.

La base de este modelo está en que el valor de una startup puede expresarse como el valor actual de una serie de flujos esperados durante un período de tiempo determinado (descontando una tasa que mide el riesgo asociado). Para este modelo, lo relevante para establecer el valor no es el balance, sino la proyección de las cuentas de resultados.

Si podemos marcar un problema en este método es que depende, en gran parte, de la capacidad del analista para predecir con precisión las condiciones futuras del mercado.

Múltiplos de EBITDA

La valoración por múltiplos de EBITDA consiste en multiplicar las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, el EBITDA (por sus palabras en inglés: Earnings Before Interests, Taxes, Depreciation and Amortization) por el múltiplo observado en la industria para estimar el valor de una empresa que opera en ella.

Esta técnica es querida por muchos porque es fácil de ejecutar. Se utiliza especialmente en startups que tienen un modelo de negocio validado con ingresos en crecimiento a buen ritmo (fase de crecimiento o late seed).

Para ponerlo en práctica, lo más habitual es utilizar el múltiplo entre 4 y 8 veces del EBITDA consolidado en el business plan (BP) a la hora de valorar una startup (aunque este varia por sector). Para esto, debemos seleccionar las empresas comparables con la startup en cuestión, es decir, que tienen semejanzas en el sector, en el modelo de negocio, en la madurez o las expectativas de crecimiento. Esto se hace para conseguir el paso nº2: calcular los múltiplos más significativos de la industria y sacar su media (para valorar a la startup).

Método aplicable en la fase de late seed

Múltiplo de revenue o mercado

Este método de valoración de una startup consiste en multiplicar los ingresos por un múltiplo comparable en la industria para estimar su valor. Se utiliza especialmente en la fase de late seed, cuando el EBITDA es aún negativo.

La forma de utilizarlo es similar a la de múltiplos de EBITDA: buscando startups comparables para calcular los múltiplos de estas en función del múltiplo más representativo para el mercado. Luego, obtendremos la media para saber el múltiplo con el que valorar la startup; y por último, multiplicaremos la media de todos los múltiplos por el revenue de la startup para conseguir su valor.

Con este método, lo que hacemos es valorar la puesta en marcha frente a otras adquisiciones recientes de empresas similares en el mercado, por lo que nos brinda una excelente información acerca de lo que el mercado está dispuesto a pagar.

Modelos aplicables en fases de seed

Método Berkus

El método se llama así debido a su creador, Dave Berkus. El enfoque del modelo se centra en evitar el problema de que, en etapas iniciales, tenemos muy pocos números concretos. ¿Cómo lo hace? Agregando una dimensión cualitativa al análisis (cuantitativo en los anteriores modelos) focalizándose en el valor que agregan 5 aspectos críticos del éxito de una startup: producto, ejecución, relaciones estratégicas, mercado y ventas.

Con este método, la única proyección financiera que necesitará hacer es el potencial de la empresa emergente para generar más de $20 millones en ingresos para su quinto año de negocio. Ahora bien: una vez que la startup ya está generando efectivo, Berkus ya no es aplicable.

Valoración por puntos (Scorecard Valuation)

Creado por Bill Payne, este método se encarga de comparar la startup con otras referencias del sector. Para ello, se debe calcular el valor premoney de startups similares a la empresa que estamos analizando, y realizar una media ponderada y buscando también el valor premoney más bajo y más alto.

Posteriormente, se deberá analizar y adaptar el valor premoney al mercado y la competencia teniendo en cuenta la importancia de cada uno de los siguientes elementos:

  • Equipo fundador: ¿Está completo el equipo? ¿Experimentado? ¿Entrenable? (0%-30%)
    Tamaño del mercado: cuantificación del mercado objetivo (0%-25%)
  • Producto y tecnología (0%-15%)
  • Entorno competitivo: ¿Hay barreras de entrada? (0%-10%)
  • Tracción: ¿Tenemos probadores beta clave? ¿Hay socios clave? (0%-10%)
  • Necesidad extra de financiación (0%-5%)
  • Otros: ejemplo, factores geográficos (0%-5%)

Método VC: Venture Capital

Este método, desarrollado por Bill Sahlman, está creado desde el punto de vista del inversor. Se centra en estimar la valoración presente de una startup en base a las expectativas de retorno que tenga un inversor de cara a una salida o evento de liquidez futuro.

Esta técnica tiene en cuenta, para hacer la valoración, los siguientes conceptos:

  • Valoración postmoney: valoración que tiene una startup tras cerrar una ronda de financiación.
  • Valoración premoney: valoración antes de cerrar una ronda de financiación.

Cuando utilizamos el método Venture Capital, existe una hipótesis implícita que asume que no van a venderse más participaciones de la startup en el futuro, de manera que el porcentaje que adquiere el inversor es el mismo que tendrá cuando llegue el momento de la desinversión. Sin embargo esto es poco realista, debido a que la mayoría de startups necesitan capital para crecer, y lo consiguen a través de nuevas participaciones.

A modo de conclusión, podemos decir que: poner en valor una startup nunca es tarea sencilla, más es imprescindible para poder comenzar a recibir capital y atraer inversores. De hecho, siempre se busca un equilibrio entre “lo que dice el estómago” (o la experiencia) y lo que muestran los números. Además, hay que tener en cuenta el TAM que está buscando la startup y su posibilidad de capturar valor a través del modelo de negocio.

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